
y tiro otra vez, hasta el cielo.
"ORGÍA DE PALABRAS" I. :Insurrección de sensaciones

Los amorosos callan.
El amor es el silencio más fino,
el más tembloroso, el más insoportable.
Los amorosos buscan,
los amorosos son los que abandonan,
son los que cambian, los que olvidan.
Su corazón les dice que nunca han de encontrar,
no encuentran, buscan.
Los amorosos andan como locos
porque están solos, solos, solos,
entregándose, dándose a cada rato,
llorando porque no salvan al amor.
Les preocupa el amor. Los amorosos
viven al día, no pueden hacer más, no saben.
Siempre se están yendo,
siempre, hacia alguna parte.
Esperan,
no esperan nada, pero esperan.
Saben que nunca han de encontrar.
El amor es la prórroga perpetua,
siempre el paso siguiente, el otro, el otro.
Los amorosos son los insaciables,
los que siempre “¡qué bueno!” han de estar solos.
Los amorosos son la hidra del cuento.
Tienen serpientes en lugar de brazos.
Las venas del cuello se les hinchan
también como serpientes para asfixiarlos.
Los amorosos no pueden dormir
porque si se duermen se los comen los gusanos.
En la obscuridad abren los ojos
y les cae en ellos el espanto.
Encuentran alacranes bajo la sábana
y su cama flota como sobre un lago.
Los amorosos son locos, sólo locos,
sin Dios y sin diablo.
Los amorosos salen de sus cuevas
temblorosos, hambrientos,
a cazar fantasmas.
Se ríen de las gentes que lo saben todo,
de las que aman a perpetuidad, verídicamente,
de las que creen en el amor como en una lámpara de inagotable aceite.
Los amorosos juegan a coger el agua,
a tatuar el humo, a no irse.
Juegan el largo, el triste juego del amor.
Nadie ha de resignarse.
Dicen que nadie ha de resignarse.
Los amorosos se avergüenzan de toda conformación.
Vacíos, pero vacíos de una a otra costilla,
la muerte les fermenta detrás de los ojos,
y ellos caminan, lloran hasta la madrugada
en que trenes y gallos se despiden dolorosamente.
Les llega a veces un olor a tierra recién nacida,
a mujeres que duermen con la mano en el sexo, complacidas,
a arroyos de agua tierna y a cocinas.
Los amorosos se ponen a cantar entre labios
una canción no aprendida
Y se van llorando, llorando
la hermosa vida.
(Los amorosos - Jaime Sabines)

Lolita, luz de mi vida, fuego de mis entrañas. Pecado mío, alma mía. Lo-li-ta: la punta de la lengua emprende un viaje de tres pasos paladar abajo hasta apoyarse, en el tercero, en el borde de los dientes. Lo.Li.Ta.
(Nabokov)

(Antonio Porchia)
En mi tiempo de cirsis,Lavar todas las verduras y picarlas en tiras muy finas. En una sarten con un poco de aceite salteamos la carne picada hasta que quede deshecha. Añadimos el resto de verduras, salpimentamos y lo salteamos todo a fuego medio durante unos 5 minutos o hasta que las verduras estén crujientes.
Cuando esté listo el relleno del rollito de primavera, dejamos enfríar las verduras y la carne en un plato. Mientras, colocamos las láminas de pasta para rollitos y batimos un huevo. A continuación repartimos el relleno entre las láminas, que enrollaremos y cerraremos 'pintándolas' con el huevo batido. Una vez listos los rollitos, freírlos en aceite de oliva bien caliente hasta que estén dorados. Acompañarlos con salsa agridulce.
Tengo miedo de verte
necesidad de verte
esperanza de verte
desazones de verte.
Tengo ganas de hallarte
preocupación de hallarte
certidumbre de hallarte
pobres dudas de hallarte.
Tengo urgencia de oírte
alegría de oírte
buena suerte de oírte
y temores de oírte.
o sea,
resumiendo
estoy jodido
y radiante
quizá más lo primero
que lo segundo
y también
viceversa.


Por qué, tanto perderse
tanto buscarse, sin encontrarse.
Me encierran los muros de todas partes.
Barcelonaaaaaa
Te estás equivocando
no puedes seguir inventando
que el mundo sea otra cosa
y volar como mariposa.
Barcelonaaaaaa
Hace un calor que me deja fría por dentro,
con este vicio de vivir mintiendo, que bonito sería tu mar si supiera yo nadar.
Barcelonaaaaa
Mi mente tan llena de cara de gente extranjera, conocida, desconocida, he vuelto a ser transparente. No existo más. Barcelonaaaaaa.
Siendo esposa de tus ruidos, tu laberinto extrovertido, no he encontrado la razón por qué me duele el corazón. Barcelonaaaaaaa.
Porque es tan fuerte que solo podré vivirte en la distancia y escribirte una canción.
Te quiero, Barcelonaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaahhhhh!!!!
Un hombre del pueblo de Neguá, en la costa de Colombia, pudo subir al cielo. A la vuelta, contó. Dijo que había contemplado, desde allá arriba, la vida humana. Y dijo que somos un mar de fueguitos.
- El mundo es eso - reveló-. un montón de gente, un mar de fueguitos. Cada persona brilla con la luz propia entre todas las demás. No hay dos fuegos iguales. Hay gente de fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas; algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman, pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca se enciende.
como una cometa navegando en el viento y, asustada de su propio motín interior, cedía a veces a la tentación de pensar en alguien que pusiera freno a sus impulsos; pero esos estados de ánimo le duraban poco. Cuando meditaba en su futuro se tornaba melancólica, por eso prefería vivir desaforada mientras le fuera posible.(Isabel Allende)

Zierliche schwarze Wolken verdecken Augen, Nase und Mund. Man trägt Blau uns sitz unter dem Dach und bohrt in der Nase, was bekanntlich viel mit dem Penis zu tun hat. Dazu ein dunkelbunter Himmel, ein Schornsteintreffen auf dem gelben Dach und Fenster aus Blut. Was willst du mehr?
Tiernas nubes negras tapan los ojos , la nariz y la boca. De azul, sentado bajo el tejado, metiéndose el dedo en la nariz, lo que -como se sabe- tiene mucho que ver con el pene. Después, un cielo de vivos colores, una reunión de chimeneas sobre el tejado amarillo y ventanas de sangre. ¿Qué más quieres?
Der Nasenbohrer und die Beweinung Egon Schieles
Llorando por Egon Schiele