viernes, 22 de mayo de 2009

parole parole parole

“Lo que dicen las palabras no dura. Duran las palabras. Porque las palabras son siempre las mismas y lo que dicen no es nunca lo mismo.”

(Antonio Porchia)

En mi tiempo de cirsis,
pan para hoy y hambre para mañana

ROLLITOS DE PRIMAVERA CON SALSA AGRIDULCE
  • 8 láminas de pasta para rollitos
  • 250 gramos de carne de ternera picada
  • 200 gramos de col blanca o repollo
  • 1 cebolla
  • 1 puerro
  • 1 zanahoria
  • 15 gramos de brotes de soja
  • sal
  • 1 huevo
  • aceite
  • salsa agridulce o de soja

Lavar todas las verduras y picarlas en tiras muy finas. En una sarten con un poco de aceite salteamos la carne picada hasta que quede deshecha. Añadimos el resto de verduras, salpimentamos y lo salteamos todo a fuego medio durante unos 5 minutos o hasta que las verduras estén crujientes.

Cuando esté listo el relleno del rollito de primavera, dejamos enfríar las verduras y la carne en un plato. Mientras, colocamos las láminas de pasta para rollitos y batimos un huevo. A continuación repartimos el relleno entre las láminas, que enrollaremos y cerraremos 'pintándolas' con el huevo batido. Una vez listos los rollitos, freírlos en aceite de oliva bien caliente hasta que estén dorados. Acompañarlos con salsa agridulce.





lunes, 18 de mayo de 2009

Benedetti

Viceversa
Tengo miedo de verte
necesidad de verte
esperanza de verte
desazones de verte.
Tengo ganas de hallarte
preocupación de hallarte
certidumbre de hallarte
pobres dudas de hallarte.
Tengo urgencia de oírte
alegría de oírte
buena suerte de oírte
y temores de oírte.
o sea,
resumiendo
estoy jodido
y radiante
quizá más lo primero
que lo segundo
y también
viceversa.

viernes, 15 de mayo de 2009

extasiada


Porque lo cortés no quita lo valiente,
y un éxtasis, siempre es un éxtasis (por friky que sea)


"Veíale en las manos un dardo de oro largo, y al fin del hierro me parecía tener un poco de fuego. Este me parecía meter por el corazón algunas veces y que me llegaba a las entrañas. Al sacarle, me parecía las llevaba consigo, y me dejaba toda abrasada en amor grande de Dios. Era tan grande el dolor, que me hacía dar aquellos quejidos y tan excesiva la suavidad que me pone este grandísimo dolor que no hay desear que se quite, ni se contenta el alma con menos que Dios. No es dolor corporal sino espiritual aunque no deja de participar el cuerpo algo, y aún harto. Es un requiebro tan suave que pasa entre el alma y Dios, que suplico yo al su bondad lo dé a gustar a quien pensare que miento". (Santa teresa de Jesús)

jueves, 14 de mayo de 2009

martes, 5 de mayo de 2009

BARCELONA TE ESTÁS EQUIVOCANDO...


Por qué, tanto perderse
tanto buscarse, sin encontrarse.
Me encierran los muros de todas partes.
Barcelonaaaaaa

Te estás equivocando
no puedes seguir inventando
que el mundo sea otra cosa
y volar como mariposa.
Barcelonaaaaaa

Hace un calor que me deja fría por dentro,
con este vicio de vivir mintiendo, que bonito sería tu mar si supiera yo nadar.
Barcelonaaaaa

Mi mente tan llena de cara de gente extranjera, conocida, desconocida, he vuelto a ser transparente. No existo más. Barcelonaaaaaa.

Siendo esposa de tus ruidos, tu laberinto extrovertido, no he encontrado la razón por qué me duele el corazón. Barcelonaaaaaaa.

Porque es tan fuerte que solo podré vivirte en la distancia y escribirte una canción.
Te quiero, Barcelonaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaahhhhh!!!!


viernes, 1 de mayo de 2009

el LIBRO de los ABRAZOS

A los pelirrojos, a los blood fire y los wolof.
A los transgénicos y a los rancios;
a los mamones, layetanos y epistolarios ;)



Un hombre del pueblo de Neguá, en la costa de Colombia, pudo subir al cielo. A la vuelta, contó. Dijo que había contemplado, desde allá arriba, la vida humana. Y dijo que somos un mar de fueguitos.

- El mundo es eso - reveló-. un montón de gente, un mar de fueguitos. Cada persona brilla con la luz propia entre todas las demás. No hay dos fuegos iguales. Hay gente de fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas; algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman, pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca se enciende.