Lolita, luz de mi vida, fuego de mis entrañas. Pecado mío, alma mía. Lo-li-ta: la punta de la lengua emprende un viaje de tres pasos paladar abajo hasta apoyarse, en el tercero, en el borde de los dientes. Lo.Li.Ta.
(Nabokov)
martes, 30 de junio de 2009
cosas que nunca terminaré
jueves, 25 de junio de 2009
desfasada
Metí un dedo, cogí un poco, lo puse en el cepillo y empecé a cepillarme. ¡Dientes! ¡Vaya una maldita cosa! Tenemos que comer y comer y volver a comer. Somos asquerosos, condenados a nuestros pequeños y sucios hábitos. Comer y tirarse pedosy rascarse y sonreír y marcharse de vacaciones.
Terminé de cepillarme los dientes y me volví a la cama. No me quedaba ninguna energía, ningún ánimo. No era más que una chincheta. Un pedazo de linóleo.
Terminé de cepillarme los dientes y me volví a la cama. No me quedaba ninguna energía, ningún ánimo. No era más que una chincheta. Un pedazo de linóleo.
(Charles Bukowsky, Pulp)
domingo, 14 de junio de 2009
sábado, 13 de junio de 2009
Locus amoenus
seguimos sin tapabocas...
fase 5corro riesgo:
de tragar una mosca y ahogarme en su aleteo inquieto e insalubre
de contraer tardíamente varicela y llenarme de volcanes virulentos
de embriagarme mucho una noche y olvidar la dirección de casa
de envenenamiento por sobredosis de jacarandas en primavera
de enamorarme de quien no debería
de mutar a favor de los temibles intereses del mercado
de volverme crédula y sumisa
de quedarme calva
corro riesgo
de perder la risa despreocupadamente en un día gris y que además,
cierren el metro
corro riesgo de que me aplaste una estampida de dromedarios marsupiales caminando por la calle australia
de noche, corro riesgo de que me secuestren los extraterrestres
o de que el perro del vecino me contagie de rabia
corro riesgo de caer en un hoyo negro cruzando la galaxia
corro riesgo de impactar a un meteorito
corro riesgo de ahogarme en llanto o morir electrocutada en medio de un orgasmo
corro riesgo de perderme en el desierto de mí misma o de perder los dientes adentro de mi sueño o de atragantarme con una semilla roja de esperanza
pero hay que salir
jueves, 11 de junio de 2009
las poetas del megáfono
Poesía sin tapabocas
fase 1
me enferma que hoy
ni siquiera san judas tadeo (patrón de las causas imposibles)
genera suficiente fe
fase 2
el enemigo es el miedo enfermándonos de inercia
domingo, 7 de junio de 2009
Mi sueño y el de Pablo

Toda la noche he dormido contigo junto al mar, en la isla. Salvaje y dulce eras entre el placer y el sueño, entre el fuego y el agua.Tal vez muy tarde nuestros sueños se unieron en lo alto o en el fondo, arriba como ramas que un mismo viento mueve, abajo como rojas raíces que se tocan. Tal vez tu sueño se separó del mío y por el mar oscuro me buscaba, como antes, cuando aún no existías, cuando sin divisarte navegué por tu lado, y tus ojos buscaban lo que ahora -pan, vino, amor y cólera- te doy a manos llenas porque tú eres la copa que esperaban los dones de mi vida.He dormido contigo toda la noche mientras la oscura tierra gira con vivos y con muertos, y al despertar, de pronto, en medio de la sombra mi brazo rodeaba tu cintura. Ni la noche, ni el sueño pudieron separarnos. He dormido contigo y al despertar, tu boca salida de tu sueño, me dio el sabor de tierra, de agua marina, de algas, del fondo de tu vida, y recibí tu beso mojado por la aurora, como si me llegara del mar que nos rodea.
sábado, 6 de junio de 2009
Máster en Barcelona
Com va escriure una periodista: "la revolta té el fossar de les moreres, l'art va tenir i torna a tenir el Liceu, l'amor inconfessable té la Casita Blanca (...) És el banc de les sensacions intransferibles, de secrets que han ajudat a gaudir i a viure la passió d'una ciutat sense distinció de sexes, dignificant el sexe."
viernes, 5 de junio de 2009
Mi sueño y el de Helena
A veces tengo complejo de personaje de ficción, de caricatura de Maitena y, últimamente, incluso de pelotilla.
Eduardo Galeano
"Nos amábamos rodando por el espacio y éramos una bolita de carne sabrosa y salsosa, una sola bolita caliente que resplandecía y echaba jugosos aromas y vapores mientras daba vueltas y vueltas por el sueño de Helena y por el espacio infinito y rodando caía, suavemente caía, hasta que iba a parar al fondo de una gran ensalada. Allí se quedaba, aquella bolita que éramos ella y yo; y desde el fondo de la ensalada vislumbrábamos el cielo. Nos asomábamos a duras penas a través del tupido follaje de las lechugas, los ramajes del apio y el bosque del perejil, y alcanzábamos a ver algunas estrellas que andaban navegando en lo más lejos de la noche".
Eduardo Galeano
jueves, 4 de junio de 2009
martes, 2 de junio de 2009
veleteándome
(Me parece que fue Vallejo, César Vallejo, quien dijo que)
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