Ai, Dolors, porta'm al ball,avui que ve tothom, avui és quan hi hem d'anar. Ai, Dolors, vindré cap al tard amb un cop de cotxe i t'esperaré a baix. I, Dolors, avui entre els caps no hi haurà mirades de complicitat ni, Dolors, cap dit despistat que fregui una esquena per casualitat. Avui, Dolors, jo picaré un ritme amb les mansmentre tu treus els tiquets de l'enèsim combinat. Avui, Dolors, proposa un tema al cantant, un que es rigui de tu i de mi i d'aquesta història que s'ha anat acabant. Va, Dolors, que avui serem dos nens grans, res de tonteries, res de ser especials. Un-dos-tres, un-dos-tres cha-cha-chà,taló-punta, taló-punta, i torna a començar. I, Dolors, ningú esperarà cap escena dolça davant cap portal, ni, Dolors, cap gran veritat serà revelada quan es faci clar. Avui, Dolors, mourem el cos al compàs d'un tambor accelerat, d'una gran línia de baix. Avui, Dolors, proposa un tema al cantant, un que es rigui de tu i de mi i d'aquesta història que ja no és important.
Un que ens defineixi en tres acords,un que ens expliqui a la posteritat, un que conscientment sigui un punt i final, Dolors, un que sembli impossible que pugui acabar.
" Creo en el poder de la imaginación para rehacer el mundo, para soltar las riendas de la verdad dentro de nosotros, para demorar la noche, para trascender la muerte, para congraciarnos con los pájaros, para ganarnos la confianza de los locos. Creo en mis propias obsesiones, en la belleza de los choques de autos, en la paz de los bosques sumergidos, en la excitación de las playas de vacaciones cuando están desiertas, en la elegancia de los cementerios de automóviles, en el misterio de los estacionamientos de muchos pisos, en la poesía de los hoteles abandonados. Creo en el vuelo, en la belleza de las alas y en la belleza de todo lo que ha volado siempre, en la piedra arrojada por un chico con la misma sabiduría de los estadistas y de las parteras. Creo en la inexistencia del pasado, en la muerte del futuro y en las infinitas posibilidades del presente. Creo en los próximos cinco minutos. Creo en la historia de mis pies. Creo en los dolores de cabeza, en el aburrimiento de los atardeceres, en el miedo de los calendarios, en la traición de los relojes. Creo en la muerte del mañana, en la fatiga del tiempo, en nuestra búsqueda de un tiempo nuevo dentro de la sonrisa de las azafatas en los ómnibus de larga distancia y dentro de los ojos cansados de los hombres que controlan el tránsito en los aeropuertos fuera de temporada. Creo en la imposibilidad de la existencia, en el humor de las montañas, en el absurdo del electromagnetismo, en la farsa de la geometría, en la crueldad de la aritmética, en el propósito asesino de la lógica. Creo en las adolescentes , en como se corrompen a sí mismas por la posición que adoptan sus largas piernas, en la pureza de sus cuerpos desarreglados, en los vellos púbicos que dejan en los baños de los telos mas infames. Creo en la delicadeza de los bisturíes quirúrgicos ,en la ilimitada geometría de la pantalla de cine, en el universo oculto dentro de los supermercados, en la soledad del sol, en la charlatanería de los planetas, en la repetitividad de nosotros mismos, en la inexistencia del universo y en el aburrimiento del átomo. Creo en la muerte de las emociones y en el triunfo de la imaginación. Creo en todas las excusas. Creo en todas las razones. Creo en todas las alucinaciones. Creo en todas las mitologías, recuerdos, mentiras, fantasías, evasiones. Creo en el misterio y en la melancolía de una mano, en la gentileza de los árboles, en la sabiduría de la luz. "
Eligió la melodía con cuidado. Debía ser lo suficientemente pegadiza e inusual. Al día siguiente, en la oficina, se pasó toda la mañana silbándola al oído de su compañero.Cuando por la noche llegó su mujer a casa tarareándola, se confirmaron sus sospechas.
" Lector del mundo y de estos versos, de tu mujer, tus hijos, entendiéndolo todo, orientándote, desperdiéndote, yéndote a toda prisa, en pánico, encaramándote en todo cuanto viaja, en taxi, en días, en negocios, en amores, en recuerdos, en objetos rápidamente pudriéndose..., piensas que Dios escribió el mundo, y además, en clave. Tú, infeliz, quieres descifrar a tu mujer, descifrar el vaso de agua que te bebes, descifrar el hijo, el paisaje que miras, la muerte que te espera. Estás traduciendo el mundo, interpretas la vida diccionarito en mano, culturita en mano, costumbrita en mano, como si el mundo fuese un país extranjero, como si la vida fuese una lengua extraña. ¿Eres marciano, ángel, eres perro eres turista? ¿Eres extranjero en el mundo, en la vida, en tu casa, tu cuerpo? ¿Te hospedas en tu alma? ¿Te has montado en ti como en un taxi? "